sábado, 13 de diciembre de 2008

¿Puede haber amor sin Celos?


'Amas a una persona – por lo menos piensas que amas a una persona... Si realmente amas, entonces los celos son imposibles. Si encuentras que la persona está amando a alguien más, serás feliz: amas a la persona y él está feliz con alguien más; y todo lo que quieres es que él sea feliz. No te sentirás celoso; por el contrario, te sentirás agradecido con la persona que ha hecho que la persona a quien tú amas sea feliz. Sentirás una gran amistad.
Pero esto ocurre con el amor verdadero, que es una variedad rara. Lo que existe en el nombre del amor es sólo una idea.

Tú 'amas' a una persona significa que posees a una persona. Tú 'amas' a una persona significa que él no puede amar a nadie más. Si ama a alguien más te está insultando; está probando que eres inferior, que hay mejores personas, personas más adorables que tú. Esto hiere al ego, hiere tu posesividad, hiere tu idea monopolística.
Y básicamente es cobardía, porque no estás tratando de enfrentar los hechos acerca de tu amor en forma directa. No es cuestión de que la persona a la que amas esté amando a alguien más; el asunto es, ¿amas a la persona? Y no eres suficientemente valiente para enfrentar esa pregunta. Y esa es la verdadera pregunta que hay que hacerse. Si amo a la persona entonces nada más importa.
El amor permite libertad.
El amor permite que cada vez que él tiene ganas de hacer algo, lo puede hacer. Cada vez que siente que es feliz, es su opción.

Si amas a la persona, entonces no interfieres en su intimidad. Dejas de interferir en la intimidad de la persona. No intentas transgredir su ser interno. No quieres que él debiera decir dónde ha estado, por qué llegó tarde en la noche. Eso no está del todo bien.
Es su vida: donde va y si llega tarde o no... Has amado a la persona tal como es – y es de esa forma. Y nunca intentas interferir en su intimidad. No abres sus cartas; no revisas sus bolsillos, su agenda y apuntas los números telefónicos. No intentas encontrar alguna pista. Eso es feo.

Tienes que enfrentarlo por ti misma.
Si no lo enfrentas, es cobardía.
Y para esconderlo, haces tantas rabietas de celos que olvidas completamente que es sólo tu cobardía. Lo que se necesitaba era tener muy claro si es una idea el que tú amas al hombre, o es una realidad. La realidad no tiene problemas; sólo las ideas traen problemas porque son sólo superficiales. Por debajo hay tanta basura que estas ideas no te pueden ayudar. Cualquier insignificancia e inmediatamente comienzan los problemas.

No puedo concebir que si dos personas realmente se aman van a tener alguna pelea por cualquier motivo, que tratarán de imponer cualquier idea en la otra persona por cualquier motivo, que tratarán de inhibir a la otra persona de cualquier acción.

El requerimiento básico del amor es: 'Acepto a la otra persona como es.' Y el amor nunca trata de cambiar a la persona según la propia idea de uno. Tú no intentas cortar a la persona aquí y allá y ajustarle el tamaño – lo que se hace en todas partes en todo el mundo.
Las personas que piensan que son amantes – están continuamente acosándose, intentando crear la imagen que ellos quieren. Quieren a la otra persona sólo como una marioneta – y las cuerdas deberían estar en sus manos. Y lo mismo sucede con la otra persona: él quiere que tú seas una marioneta y las cuerdas tienen que estar en sus manos. Ahora va a haber un continuo conflicto, miseria, dolor.

Y uno comienza a preguntarse: ¿por qué los poetas han estado escribiendo tantas cosas hermosas acerca del amor? – ¡porque nada parece suceder! Sucede sólo en las poesías.
La realidad es que la mayoría de los poetas nunca ha amado. Están enamorados de la idea del amor, entonces escriben hermosos poemas, hermosas novelas. O quizás ellos han amado, pero fracasaron tan abiertamente que sólo consolándose a ellos mismos crean el opuesto en su poesía. Por ejemplo, León Tolstoi fue torturado por su esposa durante toda su vida, incluso hasta el fin de sus días. El último día, ella lo acosó tanto que se fue de la casa en la noche y se dirigió a la estación y murió allí en una banca. Era un conde, y tenía una inmensa propiedad y una inmensa tierra y todo – pero vivía como un hombre pobre. La esposa tenía el control de todo.

Ella no le permitía incluso tener un amigo, un amigo hombre. Era tan celosa que no le permitía leer o escribir frente a ella. El tenía que salir al jardín o a los campos para escribir; todo lo que escribió lo hizo en el exterior. Sus celos eran tales que..., 'Cuando estoy presente estás más interesado en tu novela. ¡Eso es un insulto para mi!'
Y este hombre ha escrito libros tan hermosos y cosas tan hermosas acerca del amor, que si no conocieras su vida, no podrías creer cómo esto puede ser posible. Es una compensación. En la vida se lo está perdiendo; lo está colocando en sus novelas: en las novelas está creando la fantasía de cómo le habría gustado que fuera su vida, sólo para olvidar su vida, su fealdad.

Así que los poetas nunca han amado y conocido, nunca han conocido la agonía de esto, o si han amado, han conocido la agonía y quisieron conocer el éxtasis. Así que en su poesía encontrarás el éxtasis del amor. Pero la verdad es que todo el mundo es torturado innecesariamente.

Sí, es la cobardía lo que te mantiene en tortura. Sólo enfrenta los hechos, ya sea que ames a un hombre o no. Si amas, entonces no hay condiciones que imponer. Si no amas, ¿entonces a quién le vas a imponer condiciones?
De cualquier manera está claro. Si amas entonces no es un asunto de condiciones: lo amas tal como es. Si no amas, entonces tampoco hay problema: él no es nadie para ti; no es cuestión de poner condiciones. Él puede hacer lo que quiera.
Pero uno tiene que enfrentar sus sentimientos en forma sincera y honesta. Y ese encuentro directo de los sentimientos de uno, inmediatamente te muestra el camino.
La vida no es difícil – estamos haciéndolo así porque somos cobardes: no vemos algo que sabemos está allí.

Siempre es simple enfrentar la realidad.
Y te hace inocente y las complejidades innecesarias no surgen. De otra forma uno va viviendo en la imaginación, que uno ama, que uno puede morir por la otra persona.
Tú ni siquiera puedes ver a la otra persona feliz con alguien por un minuto – ¡y piensas que puedes morir por la otra persona!
Sólo intenta ver lo que en realidad está en ti hacia la otra persona – y los celos desaparecerán. En la mayoría de los casos con los celos, tu amor también desaparecerá. Pero es bueno, porque ¿cuál es el punto en tener un amor que está lleno de celos, que no es amor?
Si los celos desaparecen y aún permanece el amor, entonces tienes algo sólido en tu vida que vale la pena mantener'.

1 comentario:

Itxziar Nagy dijo...

genial articulo Kim, fascina tu manera de expresar eso que vives ;-)